mala postura en la bicicleta

Lesiones por mala postura en la bicicleta

Con el incremento de viajes en bicicleta para ir al trabajo o a la escuela, ha surgido una situación que podría convertirse un problema de salud pública: las lesiones por mala postura en la bicicleta.

A diario en la CDMX se estima que hay 298 mil viajes en bicicleta, el triple que hace 10 años. Y la tendencia se va esparciendo por todo el país.

Si ya dejaste de sufrir por embotellamientos, abusos y estrés y decidiste comenzar a pedalear, seguramente ya comienzas a notar los resultados: más energía, menos cansancio, buen humor.

También te habrás habituado a esos calambres en las piernas y hasta habrás “descubierto” algunos músculos de la espalda baja y las nalgas que ni conocías.

Pero si sientes algo más que unos habituales calambres es hora de revisar cómo y para qué estás usando tu velocípedo.

¿Qué es el bike fit?

Aunque es uno de los básicos del uso de la bici, no todos los ciclistas saben lo que es y en qué consiste un bike fit o el proceso por el cual se ajusta la bicicleta al ciclista.

Bike fitting realizado con la máquina Retül. (Foto: Retül)

“Un bike fit básico debe tomar en cuenta el diseño de la bici, la talla del ciclista, la altura de la entrepierna (que nos dará la altura del sillín) y hasta la forma de pedalear”, aconseja la fisioterapeuta Pilar Mendoza, quien junto al dr. Hulises Gutiérrez prepara su tesis El uso y abuso de la bicicleta. Problemas de salud física en ciclistas repartidores del centro de la CDMX.

Según Mendoza: “cualquiera que practique el ciclismo urbano, deportivo o recreativo como actividad tiene –por su propia salud– que invertir en un buen bike fit”.

Un buen bike fit lo puede hacer desde un mecánico de bicis, un ciclista veterano hasta un diseñador especializado en biomecánica, un doctor del deporte, uno certificado o una fisioterapeuta.

Las lesiones en bicicleta son prevenibles

Ese es el caso de Pilar Mendoza que estudió las lesiones de 200 ciclistas repartidores – dolores de rodilla, espalda, cuello, muñeca, sensación incómoda en la entrepierna– y descubrió que la mayoría son ocasionadas por la mala postura de la bicicleta, algo totalmente prevenible.

Medición de flexibilidad. (Foto: Retül)

Consciente de que por su avance tecnológico y deportivo el bike fitting se ha vuelto un servicio caro (desde 1,500 hasta 3 mil pesos) y de que “prácticamente cada vez que se cambie de bicicleta hay que hacer uno nuevo”, la terapeuta nos aconseja poner atención inmediata no sólo en los tres básicos (talla, el tipo de bicicleta y sillín a la altura de la entrepierna).

Sino también darle importancia a la potencia (la pieza que une el manubrio con el cuadro de la bicicleta) y como pisamos: el punto de contacto entre el pie y el pedal.  

“Hay otros aspectos a puntualizar. Primero hay que considerar que cada cuatro años aproximadamente nuestro cuerpo cambia, se adapta a las actividades que hemos realizado.

Segundo, le llamaría bici nueva bike fit nuevo. Tercero, si hubo una lesión hay que evaluar ese fit de la bici porque a lo mejor ahí estuvo el problema”.

Ciclismo urbano, todo por hacer

Muy enfocado en el ámbito deportivo, todo está por hacerse en cuanto a la salud de los nuevos ciclistas urbanos.

“Desgraciadamente hasta ahora he encontrado solo información del bike fit en el ámbito deportivo.

“Es un área a trabajar ahora que hay personas que ocupan la bicicleta de otras formas que no es dentro del deporte”, dice Mendoza.

El bike fit comprende no solo una aproximación desde la biomecánica, sino diagnósticos fisioterapéuticos, es decir un plan de tratamiento especifico para la actividad que ese ciclista va a realizar.

“Por ejemplo si encontramos que hay cierta debilidad en algún grupo muscular se propondría de manera personalizada un trabajo para reforzarlo.

“Si falta flexibilidad, se propone un plan de estiramiento especifico, si falta coordinación, si falta desarrollar ciertas habilidades de balance, etc”.

Como terapeuta Pilar Mendoza trabajó con lesiones que son prevenibles por el mismo ciclista a partir de una buena postura y un buen bike fit.

“Te podría casi asegurar que el 99 por ciento de estas lesiones son reversibles, tienen cura. Sin embargo, los ciclistas tienden a dejar pasar el dolor o el síntoma y por tanto se vuelven lesiones crónicas.

“Las partes del cuerpo que más mencionaron mis sujetos de estudio fueron rodilla, espalda baja y muñecas. La mayoría mencionan dolor como principal síntoma”.

De seguir imparable la tendencia en el aumento del uso de la bicicleta, “las lesiones de ciclistas por mala postura sí merecerían atenderse como un problema de salud urbana”, asegura la terapeuta.

“Desconozco si en esta nueva administración ya se esté contemplando como tal, en cuanto a un problema de salud pública. Me encantaría escuchar de ello próximamente”, finaliza Pilar Mendoza.

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