la bicicleta

“Al fin y al cabo, la bicicleta es algo, pero todavía casi nada”

Por: Ari Santillán*

Hoy, en prácticamente cualquier ciudad del mundo, podemos bajar una app a nuestro móvil, ingresar nuestra cuenta bancaria y desbloquear una bicicleta para ir y venir.

Hoy, nadie niega las “ventajas individuales, sociales y ambientales” de promover la bicicleta como modo de transporte urbano. Y el capitalismo también descubrió un nuevo nicho para “hacer negocio”.

Pero, mucho de esto, comenzó en julio de 1965 como una provocación de jóvenes anarquistas en la, cada vez más “cochista” ciudad de Ámsterdam, Países Bajos.

En aquel año, estos jóvenes anarquistas, hartos de ver cómo su ciudad cedía cada vez más espacio al auto, cómo su salud se degradaba por la contaminación acústica y del aire, cómo morían personas en accidentes de tránsito, decidió regalarle a Ámsterdam (y al mundo) el primer sistema de bicicletas compartidas: las bicicletas blancas.

Los PROVOs –como se autodenominaron– pegaron por toda la ciudad un cartel que rezaba:

Amsterdammers,

El terror que produce en el asfalto la burguesía motorizada ha durado demasiado. Cada día, un sacrificio humano es ofrecido a la nueva autoridad (dios) de la que la burguesía está a merced: La Auto­Autoridad. El asfixiante monóxido de carbono es su incienso, que envenena miles de calles y sus canales. El “Plan de la Bicicleta Blanca” ofrece librarse del monstruo del automóvil. PROVO introduce la bicicleta blanca para dominio de todos. La primera bici será lanzada ante público y prensa el miércoles 28 de julio a las 3pm junto a la estatua Het Lieverdje en la plaza Spui. La bicicleta blanca nunca se asegurará con candado, es el primer método libre de transporte colectivo. La bicicleta blanca es una PROVOcación hacia el capitalismo y su propiedad privada, porque la bicicleta blanca es anarquista. La bicicleta blanca podrá ser usada por cualquiera que lo necesite, y después tendrá que dejarla libre de candados. Se lanzarán más bicicletas blancas hasta que todo el mundo pueda usarlas y el peligro de los automóviles sea eliminado. La bicicleta blanca simboliza la simplicidad y limpieza, en contraste con la vulgaridad y suciedad del autoritario automóvil.

Al fin y al cabo, la bicicleta es algo, pero todavía casi nada”.

Los anarquistas lograron colocar 50 bicicletas blancas en la ciudad, mismas que fueron confiscadas por la policía (la ley prohibía dejar una bici sin candado).

Un año después, los PROVO consiguieron colarse en la administración municipal, desde donde impulsaron la “Filosofía Blanca” que, entre otras apoyaba cosas como la legalización de la marihuana, y mejorar la calidad de vida en Ámsterdam.

Propusieron cerrar el tránsito automotor en el centro de la ciudad, impulsar el sistema de bicicletas compartidas propuesto un año antes y aumentar la oferta de transporte público. Obviamente, la idea fue desechada, el automóvil era la modernidad y el progreso. Hoy, no se entiende la movilidad urbana sostenible sin su dosis de anarquismo y diversión a costa de autoridades acartonadas y con poquísima visión.

Como que va siendo hora de tener nuestro propio PROVO y, a través de la provocación no violenta, la creatividad y la imaginación, empezar a construir la ciudad que queremos.

*Ari Santillán es Coordinador de proyectos de comunicación en CityEs!

 

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  1. […] de escribir sobre los PROVOS neerlandeses y su anarquismo lleno de creatividad, comencé a pensar en pequeñas acciones que nos ayuden a visibilizar el abuso por parte de los […]

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